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Portada  |  12 enero 2021

Condenaron a más de 1.000 años de cárcel a un telepredicador ruso: espionaje y abusos sexuales

Muchos turcos aguantaban los sermones demenciales de Oktar, hipnotizados por el contoneo de fin de programa de mujeres jóvenes.

Adnan Oktar, el telepredicador turco que combinaba las citas del Corán y las teorías conspirativas con un recalentado ambiente sexual en sus programas de TV fue condenado por la justicia de su país.

La sentencia es de 1.074 años de cárcel.

Un juez de Estambul lo ha declarado culpable en tanto que jefe de una "organización criminal" dedicada "al chantaje, la extorsión y el blanqueo de dinero". También lo ha culpado, junto a otros dos capitostes de la secta -condenados a su vez a más de 186 años de cárcel- de "espionaje político y militar" de "colaboración con FETÖ" (la cofradía de Fethullah Gülen que estuvo detrás de la asonada de 2016) y de varios cargos de "abuso de menores, secuestro, violación y tortura".

Adnan Oktar estaba en prisión preventiva desde julio de 2018, cuando fue detenido en una de sus innumerables mansiones con piscina en posesión de 69.000 pastillas anticonceptivas.

El gurú, que captaba a sus adeptos entre jóvenes de familias muy acomodadas, ya cumplió hace décadas una pena de privación de libertad en un pabellón psiquiátrico, por negar el holocausto judío. Sin embargo, después del 11-S se reinventó como apóstol del creacionismo, siguiendo el ejemplo de las iglesias integristas estadounidenses que reivindican a Adán y Eva contra la teoría de la evolución.

Muchos turcos aguantaban los sermones demenciales de Oktar, hipnotizados por el contoneo de fin de programa de mujeres jóvenes.

Así llamaba a su harén, formado por despampanantes rubias teñidas, de pecho aumentado y mirada ausente.

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